Make your own free website on Tripod.com

El Parral de Baco y El Lagar del Sol

Principal | Oinotria | El Vino la Historia y la Cultura | El Viñedo | El Rincón del Vitivinicultor | Imágenes del Vino | Sala de Cata | La Bodega de la Enóloga | La Vuelta al Mundo en "80" Vinos | México Lindo y ¡Qué Vinos! | Cursos y Seminarios | Eventos para Empresas | Asesoría para Eventos, Bares y Restaurantes | Otros Servicios | Fichas de Cata | Comentarios de los Amantes del Vino | Glosario | Sitios de Interés | Contáctame
ALEMANIA

También fue Carlomagno quien, en Alemania, contribuyó de forma decisiva al crecimiento de la vitivinicultura a través de su visión acerca de la importancia de este sector tanto en la economía como en la política:

 

  • Ordenó la plantación de cepas a orillas del río Rin.
  • Promulgó diversas leyes sobre la correcta elaboración del vino.
  • Fomentó la selección de variedades de uva.
  • Instituyó una ley que permitía a los productores vender, de manera directa, su propio vino, siempre que estuviese acompañado por algún tipo de alimento. Esta práctica continúa en vigor tanto en el sur de Alemania como en Austria.

 

Tras la muerte de Carlomagno, los monasterios benedictinos y cistercienses (orden monástica fundada por Roberto de Molosme, en 1098 en Citeaux) continuaron con su obra tomando Borgoña como modelo.

 

Los monjes cistercienses fundaron, en 1136 el monasterio de Eberbach, que durante los siglos XII y XIII fue la empresa vinícola más importante de Europa, llegando incluso a establecer más de 200 sucursales por todo el continente; constituyendo, las más importantes, las establecidas en Colonia y Francfort, donde se concentraba el comercio del vino con Inglaterra, Escandinavia y el Báltico, entre otros.

 

Las cepas plantadas en sus viñedos eran traídas de Francia.

 

El interés monástico en la vitivinicultura no únicamente tenía que ver con la importancia que el vino tiene dentro de la celebración litúrgica, también y, como en todo acto de la iglesia, existían fuertes motivos económicos y políticos detrás de éste, y es que Carlomagno había otorgado a la Iglesia la posibilidad de distribuir sus productos por todos los mercados europeos ampliando, al mismo tiempo, su dominio político y militar al terreno comercial. De manera que bajo la autoridad de los monasterios toda Alemania se llenó de viñedos (actualmente solo se conserva una tercera parte).

El mundo del vino al alcance de todos.

hispalogo.gif
Si le gustó mi página vote por ella 1 vez a la semana.